A los diecisiete decidí dejar de estudiar. Me aburría, o me exigía esfuerzo, o era lo contrario de lo que hacía “todo el mundo”. Desde aquel día no he parado de estudiar. Al parecer, el oficio de iletrado requiere muchos conocimientos.
Mi última obligación es un curso de “coaching” (entrenamiento), creo que me equivoqué, probador de sofás se dice “couching”.
Para saber hacer las cosas, además de ver como se hacen, hay que practicar, y en estos procesos, el mejor conejillo de indias, es uno mismo. Y en eso estoy, ayudado por mi tutor; Jesús Huertas estoy viéndome por dentro, y reflexionando sobre mi. Egocéntrico pero efectivo.
El coaching no es terapia, al coach “se la sopla” tu vida anterior a conocerle. Sin embargo, el coachee, en este caso yo, no ha podido evitar echar la vista atrás. Bien por eso o por estar entrando en la edad madura.
Así que, además de lo que quiero (o como quiero) ser de mayor, he repasado mis circunstancias. Más que nada, para saber como he llegado hasta aquí.
En el colegio tenía algunos amigos, y ya se sabe que la amistad de “los tíos” es eterna. Uno de ellos, Luis, montó una empresa y necesitó, durante un verano a alguien que supiera algo de informática. Bueno, en realidad le bastaba con saber imprimir hojas de cálculo, y yo sabía y tenía tiempo. Gracias, Luis.
Allí conocí a Agustín, que tenía unos amigos que me presentaron a Marisa, que hoy es mi mujer. Gracias, Agustín.
Marisa hizo una entrevista para un trabajo en Jaca y terminamos los dos en Benasque. Las casualidades existen y empecé a trabajar en barrabés. José Cristobal confió en mi para maquetar un catálogo. Creo que nunca les he dado las gracias, ni a José Cristobal ni a Carlos Barrabés. Es buen momento para hacerlo, no solo aprendí sobre internet en aquellos lejanos 90, gracias a ambos pude participar en el nacimiento de una página que haría historia.
En esta génesis fue parte importante Ramón, que ha sido mi mentor (o el que me ha dado el empujón) en otros mundos cibernéticos; blogs, twitter….
Involucrado en estos mundos conocí a Gabriel, que casualmente es amigo de Luis. Con él amplié mis conocimientos sobre Social Media.
En esas estábamos cuando Alex también confió en mi para Anayetvertical, donde estoy actualmente.
También es posible que esta escueta biografía no interese más que al autor, pero, me apetecía agradecer a estas personas la influencia (positiva) que han tenido en mi vida. Y de paso, retomo el blog, que ya iba siendo horica.